Content Design · 2024
Legálitas Negocios
Rediseño de contenido y arquitectura de información de la sección para empresas y autónomos de Legálitas: hacer legible y comparable un catálogo de servicios escrito en un lenguaje denso y técnico que los usuarios no entendían.
Legálitas Negocios — content design
Del lenguaje que nadie entendía al que sí
Prestación de asistencia jurídica telefónica y presencial en el ámbito del derecho mercantil, laboral y administrativo, incluyendo la tramitación de procedimientos y la elaboración de documentación contractual, con sujeción a los límites y exclusiones fijados en las condiciones generales de contratación.
Registro técnico y denso. El usuario no sabe qué está comprando ni puede compararlo.
Un abogado te atiende por teléfono o en persona para lo que necesite tu negocio: contratos, reclamaciones, temas laborales o gestiones con la Administración. Y te explicamos qué cubre y qué no, sin letra pequeña.
Lenguaje cotidiano, orientado a lo que el servicio resuelve. Se entiende sin perder exactitud.
Producto B2B · Content design · Arquitectura de información · ~3 meses
Contexto
Trabajé como diseñador de producto principal del rediseño, con apoyo puntual de un par de compañeros, pero llevé el proyecto. Partí de una base: un informe de Interbrand había definido un posicionamiento y un cambio de lenguaje de marca para marketing, y desde ahí construí el lado de producto y contenido.
El alcance era la sección pública de productos y servicios para empresas y autónomos de Legálitas, entera: desde la home de pymes y autónomos hasta las fichas de producto. El usuario final eran autónomos y perfiles gerentes que contratan servicios para su negocio, gente sin formación jurídica que necesita entender qué compra.
El dominio legal aquí funciona como contexto de dificultad, más que como tema: la disciplina del caso es content design y arquitectura de información en un dominio denso y regulado, un músculo transferible a banca, salud o cualquier producto técnico.
Qué hice yo
La arquitectura de la sección, la reorganización del contenido y, sobre todo, cómo se contaban y explicaban los productos.
Qué aportaron otros
Interbrand puso el marco de posicionamiento y lenguaje de marca; un par de compañeros dieron apoyo puntual.
El Problema
El contenido no se entendía. La gente no sabía qué era cada servicio: había mucho texto que no decía nada y un lenguaje demasiado técnico para quien no es jurista.
Además, la información seguía la lógica interna del negocio (cómo Legálitas agrupa sus servicios) por encima de las necesidades reales de quien entra a la web. Y como la contratación acababa por teléfono, la web tenía que funcionar sobre todo como herramienta de decisión: si un autónomo no entiende qué es un servicio ni puede compararlo con otro, la web no le ayuda a decidir. Ese era el fallo de fondo, y era de comprensión más que visual.
Legálitas Negocios — arquitectura de información
Antes por categorías internas, después por «quién soy y qué necesito»
Antes · taxonomía interna
Catálogo Legálitas
- Área Fiscal
- Área Laboral
- Área Mercantil
- Área Administrativa
Organizado por cómo el negocio agrupa sus servicios, por encima de las necesidades reales de quien entra.
Después · entrada por perfil
Autónomo
«¿Qué necesito para mi caso?»
- Servicio explicado
- Servicio explicado
- Servicio explicado
Empresa
«¿Qué necesito para mi caso?»
- Servicio explicado
- Servicio explicado
- Servicio explicado
Emprendedor
«¿Qué necesito para mi caso?»
- Servicio explicado
- Servicio explicado
- Servicio explicado
Estructurado por perfil y necesidad. El usuario piensa «soy autónomo, ¿qué necesito?», no en familias de producto.
Proceso
Descifrar la densidad. La materia prima eran documentos enormes de información legal muy densa, y el acceso a los expertos que la explicaban era limitado y poco recurrente. Me apoyé en IA para descifrar y resumir esa documentación, y poder bajar la densidad a algo entendible sin depender de una disponibilidad que no tenía. La IA me quitó la fricción de desentrañar el material; el criterio de qué era correcto y qué era claro seguía siendo mío.
Reorganizar en torno al usuario. Reestructuré la sección alrededor de perfiles y necesidades reales (autónomo, empresa, emprendedor) en lugar de la taxonomía interna con la que el negocio agrupaba sus servicios.
Traducir el lenguaje. Reescribí cómo se contaban los productos, pasando del registro técnico a un lenguaje de usuario orientado a lo que el servicio resuelve. Usé IA para barajar distintas propuestas de redacción pensadas para el usuario final, y elegir sobre ellas.
Validar negociando. No hubo test formal de usuario; la validación fue con negocio, y costó. Bajar el lenguaje técnico a lenguaje de usuario les chirriaba, y hubo bastante negociación de por medio, pero acabaron viendo que era necesario.
Legálitas Negocios — método
IA para descifrar la densidad y barajar redacciones; el criterio, mío
Documentación legal densa
Documentos enormes de información legal. Acceso a los expertos limitado y poco recurrente.
IA · descifrar y resumir
Bajar la densidad a un resumen y una estructura entendibles, sin depender de una disponibilidad que no había.
IA · barajar redacciones
Explorar varias propuestas de texto pensadas para el usuario final, y elegir sobre ellas.
La IA quita la fricción de desentrañar y de barajar. Qué es correcto y qué es claro lo decido yo, y cada reformulación se contrasta con negocio antes de publicarse.
Decisiones Clave
Organizar por la necesidad del usuario, por encima de la lógica interna del catálogo
Estructuré la sección por perfil y necesidad (autónomo, empresa, emprendedor) en lugar de por cómo el negocio agrupa sus servicios. Trade-off: romper con la taxonomía interna obliga a re-mapear todo y saca al negocio de su zona de confort; respetar sus categorías era más fácil y menos conflictivo. Lo hice porque el usuario no piensa en familias de producto: piensa "soy autónomo, ¿qué necesito?".
Bajar el registro técnico a lenguaje de usuario (la negociación central)
Reescribí el contenido en lenguaje cotidiano y orientado a beneficio, en lugar del registro técnico y formal con el que Legálitas describía sus servicios. Trade-off: la tensión era de registro de marca más que de exactitud jurídica. El lenguaje llano no volvía nada legalmente incorrecto; el problema era que el registro técnico era la forma a la que la institución estaba acostumbrada, y bajarlo les sonaba a perder seriedad. La renuncia fue tiempo y negociación considerable para defender que claridad y rigor pueden convivir. El resultado: un lenguaje que el usuario entiende sin que el servicio deje de ser exacto.
Apoyarme en IA para la densidad legal, sin delegarle el criterio
Usé IA para descifrar y resumir documentación legal muy densa, dado el acceso limitado a los expertos. Trade-off: la IA podía simplificar de más o perder matices legales, con riesgo de introducir imprecisiones. Lo gestioné usándola para entender y explorar, nunca como fuente final: cada reformulación se contrastaba con negocio antes de publicarse.
