Telecomunicaciones · 2018-2019
X by Orange
Trabajo de UX/UI en un ecosistema SaaS pionero de Orange para digitalizar pymes: un producto ambicioso en un mercado que aún no estaba preparado, donde el reto real no fue técnico, sino de ambigüedad y de prioridades.
X by Orange — SaaS pionero para digitalizar pymes · 2018–2019
Un producto pionero, en un mercado que aún no lo pedía.
Diseñábamos para un usuario que casi nadie entendía todavía. El reto fue de ambigüedad y de prioridades, más que técnico.
Las pantallas de este caso son recreación ilustrativa. El producto ya no existe y se muestra sin marca ni datos reales.
Producto B2B · Filial de Orange · 2018–2019 · Equipo de ~8 personas
Contexto
X by Orange era una filial de Orange que vendía productos digitales para la digitalización de empresas. Un proyecto ambicioso y pionero: apenas había competencia y se sabía muy poco sobre los usuarios.
Fue una etapa temprana de mi carrera en UX/UI: entré como perfil junior y contribuí en varias áreas del producto, sin liderar, dentro de un equipo de unas 8 personas. El equipo rotaba entre áreas en lugar de encasillarse, así que todos manteníamos una visión global del producto y era fácil entender en qué andaba cada uno y echar una mano a quien lo necesitara.
Qué hice yo
Flujos de compra y transaccionales, y el blog. Con mi background de diseñador gráfico, también asumí piezas que el equipo no cubría, como manuales de uso y packaging de los equipos (SD-WAN) que acompañaban a algunos servicios del ecosistema. Y colaboré en el sistema de diseño en un punto concreto: la iconografía y la documentación de cómo construir los iconos, para que cualquier otro diseñador pudiera ampliar la librería sin depender de mí.
El Problema
El reto de este proyecto era de ambigüedad, en dos capas, por encima de lo técnico.
La primera, de mercado y usuario: era un producto pionero, sin apenas competencia de la que aprender y con muy poco conocimiento real de los usuarios. Además, la digitalización estaba entonces poco extendida entre las pymes y autónomos españoles, y los productos encajaban mejor con empresas grandes, mientras que España es un país de pymes. Diseñábamos para un usuario que casi nadie entendía todavía, en un mercado que aún no lo pedía.
La segunda, organizativa: había tantísimo desarrollo sobre la mesa y tiempos tan ajustados que la prioridad de desarrollo era el MVP llevado al extremo: hacerlo todo al mínimo para no forzar plazos, sin fecha de revisión ni de iteración, y con disposición a descartar desarrollos nuevos si no se veían imprescindibles. La calidad de la experiencia estaba, por defecto, bajo presión.
X by Orange — capa organizativa
El reto no fue técnico, fue de prioridades
Prioridad de desarrollo · MVP al extremo
- Todo al mínimo para no forzar plazos
- Sin fecha de revisión ni de iteración
- Disposición a descartar desarrollos nuevos
Decisiones de experiencia que defendía
- Onboarding guiado de un dashboard complejo
- Iconografía documentada para que escale sin mí
- Calidad de experiencia sostenida bajo presión
tensión
Sin imponer: buscando soluciones baratas de implementar (p. ej. un overlay de onboarding) y apoyándose en la relación con desarrollo. Las buenas relaciones desbloquean las soluciones.
Proceso
Con tan poca certeza sobre el usuario y el mercado, buena parte del trabajo consistió en avanzar dentro de esa ambigüedad y en sostener la experiencia frente a la presión de plazos.
La dinámica del equipo ayudaba: al rotar entre áreas, ninguno perdía la visión de conjunto, lo que facilitaba coordinarse y cubrirse. Mi aportación fue transversal: flujos de compra y transaccionales, blog y piezas de diseño gráfico como manuales y packaging, más el trabajo de iconografía y su documentación en el sistema de diseño.
La fricción principal estaba con desarrollo, más que con negocio: la tensión constante entre el MVP al mínimo, sin fecha de iteración, y las decisiones de experiencia que yo defendía. Ahí es donde se jugaba el caso.
(Por la fecha del proyecto, no hubo trabajo asistido por IA.)
Decisiones Clave
Defender el onboarding del dashboard, y hacerlo barato de construir
El dashboard de usuario era complejo, con varias funcionalidades que pedían un recorrido guiado en el primer inicio de sesión, con opción de volver a solicitarlo después. Desarrollo no lo veía coherente y lo consideraba complejo de insertar. Trade-off: insistir en el onboarding añadía alcance y carga de trabajo que desarrollo no quería asumir con los plazos que había. En lugar de imponerlo, me apoyé en un compañero de front para encontrar una solución ligera de implementar (un overlay de onboarding), y llegamos a un equilibrio entre lo necesario y lo práctico sin sobrecargar a front. La lección fue tan útil como la pantalla: las buenas relaciones y la comunicación son las que desbloquean las soluciones.
Documentar la construcción de los iconos para que la librería creciera sin mí
Más allá de dibujar la iconografía, documenté cómo construirla correctamente para futuras adiciones. Trade-off: dedicar tiempo a documentación no lo premiaba una cultura de MVP al mínimo; era más rápido entregar los iconos y seguir. Lo hice igualmente porque una librería que solo yo sé ampliar no escala: la documentación era lo que dejaba el sistema en manos de cualquier diseñador que viniera después.
